MARCOS's profileEspacio de RIOSETAPhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    November 07

    DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO

     

    8 noviembre 2009

    DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO

    REFLEXIÓN SOBRE EL SANTO EVANGELIO DEL DIA

    (MC 12, 38-44)

    POBRE POR FUERA, PERO BELLA Y GENEROSA POR DENTRO

    Poco a poco,

    Jesús, nos va desplegando todo su programa de vida:

     su percepción de las cosas y de las personas.

     La relación, sincera y fluida, que hemos de tener

    los hombres y mujeres de fe respecto a Dios.

     Hoy, al asomarnos por la ventana del Evangelio,

    contemplamos a una viuda pobre.

     Una mujer que, más allá de dar de la abundancia,

     ofrecía desde la escasez, desde su pobreza:

     lo daba todo.

     Era su beldad, su grandeza:

     en Dios estaba toda su esperanza

     

    A.- Una lección bien práctica y sugerente en esta eucaristía. No nos podemos contentar con proporcionar bienes materiales si, ese desprendimiento, no supone una donación de nuestras personas, de nuestros talentos. Es decir, el mérito no está tanto en el cuánto se da, sino en el cómo y desde dónde se da. Podríamos decir que, la calidad de nuestra generosidad, no está en la cantidad sino en el sacrificio que supone. Se suele decir que, el amor, es más puro cuanto más cuesta cuidarlo, mantenerlo y consolidarlo.

     

    -Es fácil hablar mucho, para quien es elocuente.

     

    -Es factible ser generoso, para quien lo posee todo.

     

    -Es viable salir al paso de las necesidades de los más pobres desmigajando un poco el gran pan de nuestra riqueza. Pero, lo meritorio, es cuando sin tener demasiado, se comparte hasta lo que no se tiene. Cuando, sin saber demasiado, se habla lo justo y necesario. Cuando, sintiendo uno necesidad en su propio entorno, mira más allá de sí mismo y, olvidándose de sí , ve más estrechez al lado que en su indigencia personal.

    Todos, como la viuda, podemos enajenarnos de aquello que nos hace falta.

    -Tiempo. Vamos deprisa, andamos escasos de él. Detengámonos un poco. Escuchemos a los hijos. Dialoguemos en familia.

    -Amor. Nunca, el mundo, ha estado tan lleno de todo como escaso de afecto. El ser humano anda mendigando amor. Ofrezcámoslo. Un amor sincero que se traduce en compañía y silencio, una visita oportuna a un enfermo o una palabra de aliento al que se encuentra abatido, deprimido.

    -Humildad. Brilla por su ausencia en muchos de nosotros. ¿Por qué escuchamos con cierta frecuencia “creo en Dios pero no en muchos cristianos”? En algunos casos será justificación para no integrarse ni comprometerse con la vida eclesial. Pero, en otros, nos debiera urgir el interrogarnos, interpelarnos seriamente sobre nuestra coherencia de vida. Si, en verdad, lo que decimos creer se refleja o no en nuestro pensamiento, actitudes, alegría, etc.

     

    B.- La viuda del evangelio de hoy, no daba lo que tenía. ¡Daba mucho más! ¡Se desprendía de todo lo que tenía! De aquello que precisaba para seguir adelante. Y, lo bueno, es que Dios no pasaba por alto su causa.

    Una vida acomodada no es el mejor garante ni acompañante para un cristiano. Tampoco es que, el Señor, nos ponga la soga al cuello o boca abajo para que nos vaciemos de todo lo que poseemos. ¡Va mucho más allá! Quiere lo que llevamos dentro. Que sepamos que, todo lo que hacemos o dejamos de realizar, no le es indiferente.

    Caminaban dos peregrinos por el desierto. Y, en medio del sofocante calor, uno de ellos –habiendo quedado sin agua- le pidió al otro (que también la necesitaba para seguir caminando) su cantimplora. Cuando llegaron al final de su peregrinación, el primero le dijo al segundo: “dame por favor, esa fuerza interior, que te ha empujado a darme el agua que tú necesitabas”.

    Esto es lo que, el Señor, nos pide en nuestro itinerario cristiano. La vida interior. La belleza interior. Esa capacidad que nos convierte tremendamente generosos y no egoístas; esa intuición que nos hace estar presentes ahí donde la humanidad nos necesita y no mirándonos al propio ombligo. Esa satisfacción de decir “he hecho aquello que tenía que hacer y punto”. Sin orgullo ni llevando cuentas de lo mucho que hemos hecho por los demás. Entre otras cosas porque, si lo hemos llevado a cabo, es porque hemos podido. Porque Dios nos ha bendecido con la abundancia.

     

     C.- Bueno sería, terminar esta reflexión, observando nuestras manos. Cuando se abren, son manos del Señor; cuando se cierran, son manos de uno mismo. Nuestros ojos: cuando miran lo que dan, son ojos humanos; cuando miran hacia un lado y otro, buscan saciar una y otra vez necesidades. Nuestro corazón: cuando no pone su atención en lo material, es corazón que busca a Dios; cuando se siente preso entre las rejas de lo efímero, es que no sabe vivir en la libertad de los hijos de Dios.

     

    Comments

    Please wait...
    Sorry, the comment you entered is too long. Please shorten it.
    You didn't enter anything. Please try again.
    Sorry, we can't add your comment right now. Please try again later.
    To add a comment, you need permission from your parent. Ask for permission
    Your parent has turned off comments.
    Sorry, we can't delete your comment right now. Please try again later.
    You've exceeded the maximum number of comments that can be left in one day. Please try again in 24 hours.
    Your account has had the ability to leave comments disabled because our systems indicate that you may be spamming other users. If you believe that your account has been disabled in error please contact Windows Live support.
    Complete the security check below to finish leaving your comment.
    The characters you type in the security check must match the characters in the picture or audio.

    To add a comment, sign in with your Windows Live ID (if you use Hotmail, Messenger, or Xbox LIVE, you have a Windows Live ID). Sign in


    Don't have a Windows Live ID? Sign up

    Trackbacks

    The trackback URL for this entry is:
    http://aguasbravas.spaces.live.com/blog/cns!B66271CA03DCA8D0!3594.trak
    Weblogs that reference this entry
    • None