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日志


9月30日

PARABOLA DEL AMOR

 

 

 

 

 

 

PARÁBOLA DEL AMOR

 

“Te moldearé” le dijo el hacha al pedazo de hierro

mientras descendía con fuerza sobre uno de sus costados.

Pero a cada golpe que le daba iba perdiendo su filo,

hasta que, después de un rato, aquella herramienta no pudo más:

había quedado completamente obtusa.

 

“Déjenmelo a mi”, repuso el serrucho

mientras clavaba sus dientes en el pedazo de hierro,

los cuales fueron desapareciendo uno a uno.

 

“Yo me encargaré de moldearlo” profirió con arrogancia el martillo,

mientras se burlaba de sus compañeros

que habían fracasado.

Pero después de varios golpes se le quebró el mango

y se le desprendió la cabeza.

 

“¿Me permite probar?”, inquirió humildemente una pequeña llama.

Los tres se rieron a carcajadas,

pero se lo permitieron

porque estaban convencidos de que también iba a fracasar.

Sin embargo, aquella llama cubrió el pedazo de hierro;

no se desprendió de él, lo abrazó y lo abrazó

hasta volverlo blando y darle la figura que quería.

Aquella pequeña llama logró lo las otras tres poderosas herramientas

no pudieron alcanzar...

 

Así es el amor.

Hay en el mundo corazones tan duros

que pueden resistir los hachazos de la ira, los dientes del encono,

y los golpes del orgullo y del rechazo,

pero, por más severo que sea el corazón de la persona,

no podrá resistir los embates del amor;

porque el amor es la fuerza más poderosa de este mundo.

 

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Vivir... sin Amor...

La inteligencia sin amor... te hace perverso.

La justicia sin amor... te ha ce implacable.

La diplomacia sin amor... te hace hipócrita.

El éxito sin amor... te hace arrogante.

La riqueza sin amor... te hace avaro.

La docilidad sin amor... te hace servil.

La pobreza sin amor... te hace miserable.

La belleza sin amor... te hace ridículo.

La autoridad sin amor... te hace tirano.

El trabajo sin amor... te hace esclavo.

La sencillez sin amor ... te hace simple.

La política sin amor... te hace calculador.

La fe sin amor... te vuelve fanático.

La cruz sin amor... se convierte en tortura.

9月29日

¿ADOLESCENGTES INFELICES?

 

 

 

 

 

¿ADOLESCENTES INFELICES?

 

EL RETO DE SER PADRES HOY

 

Existe la sospecha

de que tras una adolescencia que se dice feliz

-también socialmente se asume como feliz-,

se esconde una adolescencia que se siente sola,

no físicamente sino anímicamente.

Porque algunas veces la familia no acaba de encontrar

el rol que le corrsponde en la educación de los hijos.

Porque los niveles de comunicación de la familia

son cada vez más deficientes.

Porque nos encontramos viviendo un momento

en el que hay muy pocas certezas

además de la sospecha de vivir en la era del riesgo global:

 

En familia.-

Los jóvenes piden gestionar su vida cotidiana.

Pero ante el poco intercambio de contenido

y de valores en el seno de la familia,

los adolescentes no tienen elementos suficientes

para gestionarla adecuadamente.

Los padres tampoco tienen siempre las herramientas

para afrontar alguna situación y para responder adecuadamente

a las demandas de esta generación

y al reto de ser padres hoy.

De hecho, no se ha conocido escuela que enseñe a ser padres.

 

Los amigos.-

 Javier Elzo, sociólogo y especialista en temas de juventud,

asegura que nos encontramos ante una nueva generación

que vive una etapa de experimentación y descubrimiento,

en la que se muestra poco o ningún interés hacia los progenitores

y en la que el proceso de experimentación se efectúa

más por relación con el grupo de amigos

que por reproducción de aquello recibido o heredado de los adultos..

La familia continúa siendo un núcleo humano fundamental para la sociedad

y el lugar habitual de sociabilización de los adolescentes,

pero también han adquirido gran relevancia otros agentes

de sociabilización, como los amigos y el ocio.

 

Los temas.-

Los amigos y el uso del tiempo libre muchas veces suelen quedar

fuera del núcleo familiar.

Son algunos de los temas de los que los adolescentes

no quieren hablar con sus padres.

Otros son las cuestiones referidas a su vida sexual,

el consumo de alcohol y drogas,

aquello que hacen las noches de fiesta y los fines de semana,

los problemas en los centros escolares,

los conflictos disciplinarios o incluso los incidentes nocturnos.

Acercarse a estas realidades puede generar conflictos

que también pueden ser oportunidades de crecimiento

y espacios para el diálogo si se gestionan adecuadamente.

 

Espacios de encuentro.-

Hay un cortocircuito en la comunicación entre padres y adolescentes.

Quizá éste se deba a que los hijos voluntariamente engendrados

no siempre han recibido un sí incondicional de sus padres.

Ni los hijos que no han pedido ser tales ni venir al mundo,

han dado el paso fundamental de aceptarse y aceptar a sus progenitores.

“Muchos psicólogos dicen que lo más básico para una persona

no es que ella sea querida por su padre o por su madre

lo más importante es que su engendramiento sea fruto del amor auténtico

que une a sus progenitores: saber que sus padres se aman.”

La familia necesita espacios de encuentro,

de diálogo y de reflexión continua.

Espacios de silencio.

“No hay instancia sociabilizadora que sea más potente

a la hora de conformar hábitos, estructuras de pensamiento,

actitudes, valores, atc.,

que una familia con una consistencia ideológica y emocional sólida”.

Esta consistencia también se inocula cuando los adolescentes

“pueden presenciar el espectáculo de la unidad, la amistad y la solidaridad

entre los adultos y en la sociedad a la que son invitados a ingresar.

Es lo que el pedagogo Jaume Funes puntualiza

como el derecho a ser amado

para algún día llegar a amar;

el derecho a tener referentes y personas adultas

que lo acompañen en su itinerario vital.

El camino de la comunicación quizá pueda evitar la soledad

en la que viven muchos jóvenes

porque no encuentran con quien hablar

de aquello que para ellos constituye la esencia de sus vidas.

 

9月28日

LA ALEGRÍA ES... NECESARIA

 

 

 

 

LA ALEGRÍA ES... NECESARIA.

 

Frederick William Faber, eclesiástico ingles,

ordenado ministro anglicano,

convertido al catolicismo y ordenado sacerdote,

fue, -con el también convertido y más tarde Cardenal Newmann-

 quien fundó el Oratorio inglés.

 

Faber comprobó que cada vez había más personas

que padecían hipocondría

o sea la acción caracterizada por una gran sensibilidad

del sistema nervioso con tristeza habitual.

vio que cada vez había más personas aburridas,

amargadas, afligidas, melancólicas...

De ahí que el P. Faber en sus escritos ascéticos

hablara de la necesidad de la alegría.

Decía:

“La alegría es uno de los elementos más importantes

de la vida espiritual”.

“Muchos de los que se detienen en el camino

de la vida espiritual o de su vocación

es porque les falta alegría”.

 

La alegría para el P. Faber era como:

“El ambiente de todas las virtudes heroicas”.

-“Cuando estamos contentos:

nada nos importuna,

nada nos asombra,

nada nos altera,

 todo se supera.”

“La alegría nos enseña a ser amables,

cariñosos, buenos, serviciales con los demás.

“La alegra es lo primitivo, lo original, lo eterno.

“El dolor es la consecuencia del pecado,

un estado transitorio...

“La redención fue destinada a devolver la alegría

y a recuperar los derechos hereditarios.

“¿Cuál es el fín de la Creación

sino la participación de la alegría de su Señor?.

“La Redención es por lo mismo,

un segundo efluvio de alegría.

“¿Qué es la visita de Dios sino júbilo, alegría?.

“El hombre más feliz, el más grande, el más semejante a Dios,

es aquel que ha añadido una alegría única y verdadera

al capital de felicidad que disfruta el mundo”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

               

 

 

 

 

               

DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO

 

MEDITACIÓN DEL SANTO EVANGELIO

DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO

(Mateo, 21, 28-32)

.«EL TERCER HIJO»

Al leer el evangelio de este domingo, me parece ver ante mí un gran esquema gráfico. En  él veo dibujadas unas circunferencias concéntricas. Y, en cada una de ellas, aparecen los  diferentes grupos humanos, a los cuales, de una manera u otra, pertenecemos todos: la  familia, los colegios y los sitios de trabajo, la comunidad política y social en la que  participamos, nuestra comunidad religiosa.

Pues, bien, creo que, en cada una de esas circunferencias o comunidades, se repiten  constantemente las actitudes humanas de esos dos hijos del evangelio de hoy: la del que, a  la invitación de su padre a trabajar, dice «voy», pero no va. Y la del que dice: «no voy»,  pero va. Quienes llevan la responsabilidad de esos «grupos» --llámense «padres», o  «jefes», o «dirigentes», o «jerarquía»--, constatan que sus «hijos», «súbditos»,  «ciudadanos», etc. adoptan esas posturas tan contrapuestas.

Efectivamente, en nuestro mundo existen los expertos en zalamería e inclinaciones de  cabeza, pero que dejan «la casa sin barrer»; los que bla, bla, bla..., se comen el mundo  hablando, pero luego «nada de nada»; los que saben muy bien «dar el camelo» y «hacer  como que hacen», pero, luego, como denunciaba S. Pablo, «están muy ocupados en no  hacer nada».

Y existen también los otros: los que protestan, y patalean, y se revelan, dejando traslucir  la natural repugnancia de su naturaleza al esfuerzo; son partidarios de «dejar para mañana  lo que pueden hacer hoy».

¡Ah! pero, luego, con la misma nobleza y espontaneidad, saben desdecirse y reconocer  que han sido unos «bocazas» y que «donde dijeron digo, ahora quieren decir Diego». Y van  a la viña. Y trabajan. ¡Ya lo creo que trabajan!

En una palabra, son dos posturas viejas como la Humanidad: la hipocresía y la  sinceridad; la apariencia y la autenticidad, la mentira y la verdad. Las dos caras de la  moneda del actuar. Moneda que no se puede echar al aire, a «lo que salga», sino que hay  que tratar de elegir responsablemente por el lado que nos lleve a «trabajar en la viña». Pero yo he titulado este comentario de hoy «El tercer hijo», remedando un poco aquella  famosa película de Carol Reed, titulada «El tercer hombre». Allá, en la película, ese «tercer  hombre» no salía nunca, se le daba por muerto. Y, sin embargo, toda la fuerza de la cinta  era averiguar quién era y qué hacía ese misterioso personaje en sombra. Era el verdadero  protagonista.

Pues, mirad, creo que en la parábola de Jesús, además de esos dos hijos tan  antagónicos en su conducta, de los cuales nos habló, existe otro hijo del que no nos habló,  pero en el cual sueña una vez y otra vez.

Es un hijo, que, al oír la invitación de su padre para que vaya a trabajar a su viña, no  solamente contesta «voy», sino que inmediatamente se pone en camino y «va». Un hijo que  sabe usar con delicadeza las «formas» sociales y externas de conducta, pero que, además,  cuida el «fondo» de la cuestión, que es cumplir con su palabra, responder con su entrega a  la «vocación» a la que ha sido llamado. Un hijo recio por dentro y recio por fuera. Un hijo, al  que indudablemente le costaba ir a trabajar, como «a cualquier hijo de vecino», pero que  tenía muy asumido eso de que «obras son amores y no buenas razones». Un hijo, en una  palabra, como la copa de un pino.

¡El tercer hijo! No nos habló Jesús de él en la parábola. Pero, os lo aseguro: en ese tipo  de hijo sueña.

 

 

 

 

9月27日

SANTA MARÍA DE LOS SENTIDOS

 

 

 

 

SANTA MARIA DE LOS SENTIDOS

 

SANTA MARÍA DE LA VISTA

 

Tú que transmites tanta energía positiva

al que se acerca a contemplar tu mirada...,

préstame tus ojos para ver un poco más allá de mi propio “ombligo”,

para remediar “esa ceguera voluntaria” que utilizo para no ver

aquello que altera “mi corazoncito de burgués acomodado”.

 

SANTA MARIA DEL OÍDO

 

Tú que fuiste una gran profesional en el arte de la escucha... ,

préstame tus oídos para escuchar entre los ruidos de la vida

la hermosa melodía que Dios pone cada día en mi corazón.

 

SANTA MARÍA DEL OLFATO

 

Tu que pasaste por este mundo

desprendiendo el aroma inconfundible del Amor

(¿o ustedes no saben todavía a qué huele el amor?)... ,

préstame tu nariz para conservar la fragancia de las cosas hechas con Amor

y evitar así que los malos olores de la indiferencia y de la intolerancia

se impregnen en mi vida y en mi corazón

 

SANTA MARÍA DEL GUSTO

 

Tú que gustaste tanto de las cosas pequeñas, sí,

de esas que para nosotros tienen desgraciadamente tan poca importancia... ,

préstame tu lengua

para saborear cada segundo que paso al lado de un hijo tuyo,

y que una sonrisa, un abrazo, “un perdona” o “un te quiero”

se conviertan en el manjar más exquisito que pueda llevarme cada día

a “las papilas gustativas de mi corazón”.

 

SANTA MARÍA DEL TACTO

 

Tú que estuviste cuerpo a cuerpo con los hombres de tu tiempo

y lo sigues estando hoy en cada uno de nosotros, tus hijos...

préstame tu cuerpo para que sienta en cada instante las necesidades

de mis hermanos más necesitados, y pueda ir, corazón presto, en su ayuda.

 

NO LO OLVIDES:

A Maria se la puede ver, oír, oler, gustar y tocar,

pero te recomiendo que no lo hagas con los ojos,

ni con los oídos, ni con la nariz,

e incluso ni con la lengua o las manos.

 

¡ Hazlo más bien con el corazón !

 

9月26日

LA ALEGRIA ES POSIBLE

 
 
 
LA ALEGRÍA ES POSIBLE
 
 
Aristóteles decía: "La felicidad  -la alegría- es accesible a todos,
porque no hay persona que no pueda adquirirla con la virtud,
con cuidados, con el estudio..."
 
Aristóteles afirmaba que:
"La felicidad -la alegría- es la actividad del alma,
de acuerdo con la virtud".
 
 
 
La alegría es posible;
se necesita poner muy poco:
un alma limpia, un corazon generoso
y sentirse hijo de Dios.
 
La alegría es posible
si sabemos olvidarnos de nosotros mismos,
y pensamos en los demás.
 
La alegría es posible
para quien no alberga en su corazón nada de odio,
y pone su confianza en Dios.
 
La alegría es posible
para quien espera poco y da mucho.
 
La alegría es posible
si sabemos vivir un "cristianismo pascual",
que es lo mismo que un cristianismo esperanzado, alegre, triunfal.
 
La alegría es posible aunque nos falte todo,
aunque estemos enfermos,
nos salten las lágrimas...
si nuestra esperanza está puesta en Dios.
 
 
Romano Guardini, filósofo y teológo alemán de origen italiano,
catedrático de la Universidad de Munich, 
afirmaba que tan pronto como nos dirigimos a Dios
y le decimos sinceramente:
 
<<"Señor quiero lo que Tu quieras",
queda expedito el camino a la alegría de Dios.
Y si conseguimos tener siempre vivo este afán,
y el fondo de nuestra voluntad peremnemente orientado hacia Dios,
entonces habremos logrado el hábito de la alegría,
pase lo que pase por fuera">>
 
SI, LA ALEGRÍA ES POSIBLE.
 
 
 
 
9月25日

UN CURSO POR DELANTE

 
 
 
 
UN CURSO POR DELANTE
 
Tenemos por delante un curso más en la Escuela, en la Parroqua, en los Centros Juveniles.
Es hora de ilusionarse de nuevo, a pesar de tantas dificultades o rutinas.
Como otros años por estas mismas fechas,
ofrecemos varias páginas referidas directa o indirectamente a la educación.
Nos fijamos en los adolescentes,
entre los que abundan  "quienes están en una barca como náufragos
 y viven una felicidad efímera,
porque los proyectos colectivos se han roto";
además caen en una "ideologización" ineficaz:
se la ve "vacía, sin contenido preciso".
Por otra parte el sistema quiere personas sin ataduras,
capaces de cambiar de lugar o de chaqueta.
Pero es un grave error identificar juventud con violencia,
droga, alcoholismo y, en general todo lo negativo:
ahí están los premios a "jóvenes con valores".
La labor educativa siempre es clave y podemos reilusionarnos cada día
a alimentar la ilusión de los demás,
y ayudar a todos a descubrir un sentido nuevo
y nuevas formas de trabajar y estudiar.
Y potenciaremos la imaginación en la educación
y lo sabremos hacer implicando a todos con unos valores concretados
y contagiados a todos de forma sencilla.
Si somos capacer de poner en práctica todo esto
quizás no sea necesario poner en el centro educativo un terminal telefónico
que contesta como se señala en el siguiente texto:
 
 
MENSAJE PARA EL CONTESTADOR AUTOMÁTICO DEL TELÉFONO DE LA ESCUELA
 
¡Hola!. Buenos días. Usted se ha comunicado con nuestra escuela
y en estos momentos no podemos atenderle.
Para hacerlo de la mejor manera posible
y con la intención de conectarle con la persona del equipo que corresponda,
por favor escuche todas las opciones antes de hacer su selección.
 
- Si es para justificar, mintiendo, la ausencia de su hijo o hija a clase...Presione 1
- Si es para justificar que su hijo o hija no trajo hecha la tarea marcada
dando toda clase de excusas...Presiones 2
- Si es para quejarse sobre cómo hacemos nuestra tarea...Presione 3
- Si es para maldecir al personal docente... Presione 4
- Si es para preguntar sobre alguna información "no recibida"
que ya fue previamente enviada en circular informativa en la agenda escolar
y/ o en alguna de las libretas de trabajo de su hijo o hija... Presione 5
- Si es para solicitar que se revisen de nuevo las calificaciones
que ha obtenido su hijo o hija en alguna asignatura
porque es merecedor/a  de mejores notas
a la vista del cuantioso tiempo que dedica a sus  estudiosen casa... Presione 6
- Si Ud. lo que desea es golpear, insultar o pegar
a algún profesor o profesora... Presione 7
- Si Ud. se ha puesto en contacto para presentar alguna queja
 sobre el servicio de transporte escolar... Presione 8
- Si Ud. llama para presentar alguna queja
sobe la calidad o cantidad de comida
que le sirven a su hijo o hija en el comedor escolar
o sobre el trato que reciben
por parte de las Auxiliares de Servicios Complementarios... Pulse 9
Ahora bien, si Ud. es consciente de que su hijo o hija
debe estar comprometido con su participación en las clases,
con la realización de sus tareas escolares en su casa y,
además tiene claro que los primeros educadores son los padres
y que los docentes no somos los responsables de la falta de esfuerzo e interés
que muestra su hijo o hija por los estudios,
entonces
¡¡¡ Cuelgue el telefono y déjenos trabajar !!!
 
 
 
 
9月24日

LA BURBUJA

 

 

 

 

LA BURBUJA

 

 

    Nada más comenzar el curso, el profesor tuvo que escuchar la angustiosa confidencia de una madre. La mujer se preguntaba qué iba a pasar ahora con su hija, tras haber salido del “cascaron” del colegio, de la protección de sus maestros y enfrentarse a las libertades del instituto.

    Va a convivir con compañeros mayores, que tal vez consuman droga y bebidas alcohólicas (su rostro se ensombrecía a medida que recitaba las calamidades que caerían sobre su inocente hija), pueden cambiarle sus hábitos, de niña estudiosa y obediente a holgaza­na y rebelde, sabiendo, además, que está iniciando su adolescencia, tengo mucho miedo, profesor. Siempre la he atado corto, y... no sé.

    Es comprensible lo que me dice, señora. Pero por mucho que queramos, no podemos aislar a nuestros hijos del ambiente que respiran, no puede usted colocar a su hija dentro de una burbuja de cristal. Si no le alcanza la “contaminación” por los amigos, le llegará por Internet, por los videojuegos, el cine...

    -¿Entonces...?

    -Pues, pienso que lo primordial es enseñarle a elegir frente a las muchas ofertas que recibe, y que experi­mente valores positivos, como la lectura, el arte, la música, el teatro, el buen cine, los deportes, el amor a la naturaleza, el sentimiento de solidaridad con los ne­ce­sitados... Estimular en ella una mentalidad crítica que le haga distinguir la calidad de la bazofia, de modo que desprecie los paraísos artificiales y escoja la alegría de vivir, que aprecie la felicidad de las co­sas bien hechas.

    -Todo eso tenía que haberlo vivido desde que era pequeña...

    -Puede usted vincularla a una ONG, a alguna aso­ciación a favor del medio ambiente, o a alguna comu­ni­dad de jóvenes cristianos comprometidos, que ana­licen la realidad a la luz del evangelio.

    La señora suspiró más relajada.

    -Y sobre todo, no dejar nunca de dialogar con ella, muéstrele confianza, usted debe ser siempre el puerto de seguridad al que acuda en los momentos difíciles.

 

 

 

 

 

9月23日

SIGNOS DE MADUREZ ESPIRITUAL

 

 

 

 

 

SIGNOS DE MADUREZ ESPIRITUAL

 

1. Saber sonreir ante cualquier dificultad.

2. Intentar superar todo fracaso.

3. No dejarse vencer ni entristecer por la contrariedad.

4. Ponerse a cantar en los momentos difíciles.

5. Saber dar la vuelta a toda palabra hiriente.

6. Aprender a reírse de uno mismo,

para que la congoja no anide en nuestro interior.

7. Valorar en grado sumo la paz interior, la paz espiritual,

más que otro bien exterior.

8. Conservar el buen humor cuando las cosas no andan bien

o no salen como nosotros apetecíamos.

9. Tener un alma grande y fuerte ante el desánimo

y la maledicencia.

10. Perdonar y amar al enemigo.

11. Rezar a Dios

y ofrecerle todo cuanto nos acontece bueno y malo.

12. Saber cumplir, con el mejor buen estilo,

la voluntad de Dios...

 

Todos estos puntos 

son signos evidentes

 de una madurez humana y espiritual

y de haber recibido, en parte,

la buena nueva del Evangelio.-

 

9月21日

UN EJEMPLO VERÍDICO

 

 

UNA VIDA EN RESCATE POR OTRAS

 

Hace algunos años, un tren que atravesaba los vastos despoblados de los Estados Unidos,

 fue el escenario, de un espectáculo terrible

 El fogonero del tren había abierto la puerta del horno para echar más carbón.

 En el mismo instante una columna de aire que entró por la chimenea

arrojó una llamarada de fuego en el rostro de aquel hombre,

 quien loco de dolor abandonó su puesto, no cerrando la puerta como debía,

 lo que llevó a las llamas a prender fuego en el depósito del carbón.

La poderosa máquina marchaba a gran velocidad,

y nadie podía ocuparse del control de la misma.

Los viajeros que habían montado en aquel tren

eran víctimas del miedo y el terror, viendo su trágico fin.

De repente José Sieg, el maquinista del tren

avanzó entre las llamas hasta llegar a la puerta del horno;

con un supremo esfuerzo cerró la puerta que estaba casi incandescente,

 parando el tren a continuación.

Cuando volvió a salir de aquel mar de fuego su cuerpo estaba envuelto en llamas,

y sin dilación se precipitó en el depósito del agua, para mitigar su dolor.

 Lo sacaron al momento, pero el cuerpo de aquel héroe, dio su espíritu,

 víctima de tan terribles quemaduras.

El tren ya había parado,

y aquellos setecientos viajeros se habían congregado ante el cadáver de su salvador,

 mostrando en sus rostros el profundo agradecimiento que sentían

hacia aquel que les había salvado la vida.

 Cristo, puso su vida en rescate de muchos.

 Es preciso expresarle también nuestro agradecimiento.

 
9月20日

COMUNTARIO AL EVANGELIO DEL DOMINGO XXV T.ORDINARIO

 
 
MEDITACIÓN
 
SOBRE EL SANTO EVANGELIO DEL DOMINGO
 
21 SEPTIEMBRE 2.008
 
 
 
¿Has leído con atención el Evangelio de hoy? Conviene que lo hagas, porque humanamente es muy desconcertante...

Estamos demasiado habituados a oír hablar de los “derechos de los trabajadores”, de sindicatos obreros y de los derechos de las clases sociales menos favorecidas, vocablos y conceptos acuñados por las diversas corrientes del socialismo. A primera vista, parecería que Jesucristo nos hablara hoy de este mismo tema, pero la realidad es muy diferente.

Nuestro Señor nos narra la historia de un rico propietario que va a la ciudad a contratar jornaleros para su viña a distintas horas del día: a unos los contrata al amanecer, a otros a media mañana, al mediodía a otros, y a los últimos al atardecer. Y, cuando los llama para darles la “raya”, –su salario–, comienza por los que trabajaron sólo una hora. Les da un denario a cada uno. Obviamente, los primeros, al ver la escena, comenzaron a frotarse las manos pensando que a ellos les tocaría bastante más. Pero, ¡cuál no fue su sorpresa al recibir, también ellos, un denario! Pero es que ellos habían aguantado el peso del bochorno, del trabajo y del calor de todo el día!... ¡Qué injusticia! ¿Por qué actúa así el dueño de la viña? Si hubieran existido en tiempos de Jesús los sindicatos de trabajadores, seguramente habrían demandado a ese propietario por ser un “negrero” y un “burgués explotador”!...

Pero, vayamos con calma. Jesucristo NO nos está hablando aquí de la justicia distributiva, ni de salarios, ni de nada de eso. El contexto es bastante diferente. Vamos a ubicarnos. Si volvemos a leer el Evangelio, nos daremos cuenta de que Cristo comienza la parábola con estas palabras: “El Reino de los cielos se parece a un propietario que...” Aquí está el tema: nos está hablando del Reino de los cielos. Es decir, de la posibilidad de ser de aquellos que reciben la redención mesiánica. Dicho con palabras simples, trata de nuestra salvación, de esa que Cristo vino a traernos con su venida a la tierra y que continuará a lo largo de los siglos a través de su Iglesia.

El problema que afronta Jesús en la parábola es qué lugar o posición tendrán los hebreos y los paganos, los justos y los pecadores en relación con este mensaje salvífico que Él vino a anunciar. Éste era un tema muy candente en los tiempos de Cristo: los escribas y fariseos –que se creían los “justos” y los predilectos del pueblo judío–, ¿tenían que creer en la predicación del Bautista o no? ¿tenían que hacer caso a las enseñanzas de Cristo o era éste un “falso profeta” a quien ellos podían juzgar y condenar libremente? ¡Esto fue precisamente lo que hicieron ésos con nuestro Señor! En cambio, los publicanos, los pecadores y las prostitutas –a quienes los fariseos despreciaban como judíos de “segunda clase” y como gente perversa y “maldita”–, éstos sí creyeron en Cristo y se convirtieron...

A esta luz hemos de entender la parábola: los jornaleros de primera hora de la mañana son los fariseos, y los de la última hora vespertina son los pecadores. Los mañaneros son el antiguo Israel, y los postreros somos los que formamos la Iglesia de Cristo. Éste es el sentido de las palabras del Maestro: “Los primeros serán los últimos, y los últimos serán los primeros”. ¿Por qué? Porque aquéllos no abrieron su corazón a Cristo. Nuestro Señor no nos hace ninguna injusticia. Más bien, ¡somos nosotros los afortunados!, ¿no te parece? Y es que el premio de la acogida que damos a Cristo no puede ser sino uno solo, igual para todos: el denario de la gloria y de la felicidad eterna. Pero, una vez abrazada la fe, ya la recompensa será diversa para cada uno, como dice san Pablo: “Dios dará a cada uno según sus obras” (Rom 2,6).

Y es que Dios, amigo lector, no es injusto. ¡No puede serlo! Sería un absurdo. Es lo que dice el propietario a los jornaleros que le protestan: “Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que yo quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”. Su amor y su misericordia son infinitos, y superan con creces y sin punto de comparación las leyes de la justicia humana.
¡Para dicha y fortuna nuestra!.



DE NUEVO, SALUDOS...

                            

 

 

DE NUEVO CON VOSOTROS

 

Ya he bajado de las frescas, silenciosas y tranquilas alturas pirenaicas. Ya estoy totalmente incorporado a la grande y bulliciosa urbe. Aquí estoy de nuevo envuelto en estridentes y molestos ruidos, pisando el pegajoso asfalto y respirando las mil y una esencias tan perjudiciales para nuestro organismo.

 

    Por prescripción médica he podido disfrutar de casi dos meses maravillosos y creo que mi salud ha mejorado bastante. Gracias a los naturales de aquellas tierras, que me han cuidado con un cariño exquisito, gracias, como no, a todos los que os habéis   interesado por mi salud, a los que me consta que también habéis tenido un recuerdo en vuestras oraciones pidiendo al Señor por mi recuperación....A TOD@S OS DOY LAS MÁS SINCERAS GRACIAS  Y PARA TOD@S VA TAMBIÉN MI MAS SENTIDO AGRADECIMIENTO.  Os puedo asegurar que entre tod@s habéis conseguido que me sienta casi nuevo.

   Allí no disponía de ordenador y estaba casi incomunicado. Disfrutaba, eso sí, de toda la inmensa majestuosidad de la Naturaleza. Del gorjeo y los trinos de una enorme variedad de pájaros; por las mañanas y los atardeceres del canto de las codornices y perdices, en las horas de más calor del canto monótono y desesperado de las cigarras y ya en la oscuridad de la noche del canto del búho, que juntamente con el canto de los grillos y un cielo cuajado de estrellas ofrecían toda una insuperable sinfonía de sonido, luz y color. De verdad, allí se disfrutaba sintiendo el rítmico y seguro pulso de la Naturaleza y contemplando la incomparable obra de Dios. 

 

   Pero nada más llegar a casa han aparecido nuevos proble­mas. He tenido que cambiar de domicilio y esto me ha hecho vivir toda una odisea. Embalar y desembalar mis cosas, ins­talarme de nuevo, en fin... quizás haya sido una prueba para comprobar mi resistencia. En cualquier caso la he superado. Ya está hecho.

 

   Ahora estoy pendiente de que me den conexión con “Inter.­net”. Yo necesito comunicarme. Necesito saber de vosotros, leer vuestras noticias, enriquecerme con vuestras ideas. Me dicen que en una semana estará todo normalizado. ¡Qué Dios lo quiera!. Han tardado dos semanas, pero ya está. Estoy contento....

 

   ¡Gracias a Dios, porque de nuevo estoy entre vosotros!